La vi por detrás. Como un cuervo vencido se acercaba al macizo de rosas. Apuntó a las flores con la regadera y el agua le empapó las chinelas. Los perdió a los tres. Murió el viejo y detrás marcharon los hijos. Con los pies mojados cerró la puerta y no volvió a salir. La mañana que se negó a abandonar la cama marchitaban los rosales que secaron cuando ella dejó de comer. La hallamos fría en el lecho en el que amó y parió, sin enfermedad ni diagnóstico. La enterramos junto a ellos. María Gutiérrez
Blog de María Gutiérrez (escritora)
Grabamos este saludo en septiembre de 2015, en la Librería de mujeres de Canarias, para saludar a las mujeres reunidas en Vista Alegre. Con mucho cariño
ResponderEliminarQue bonito quedó el vídeo Puri, felicidades por este precioso detalle para las mujeres reunidas en Vista Alegre, y gracias por invitarme a participar en él. Un beso.
ResponderEliminar