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Llueve en La Laguna



Llueve
y cuando llueve en La Laguna no te mojas el pelo
ni las gafas
porque cuando llueve en La Laguna
llueve del suelo
llueve del revés

calladita
cala la humedad de la vieja laguna que puja por
brotar de nuevo
el agua trepa las perneras poquito a poco
hasta los labios
sin salpicar
silenciosa

y avanzas ligerita
con los pies empapados
tras las sotanas
San Agustín arriba
aterida
como perchaba mi abuela por la Calle del Agua.

María Gutiérrez

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