Ir al contenido principal


 

La primera vez que la sentí me incorporé en la cama⁣ como impulsada por una descarga de 220 voltios,⁣ como si me hubieran aplicado un cable pelado al⁣ cuello, y mis orejas de sabueso alerta se pararon⁣
buscando en la oscuridad el origen del susurro.⁣

Jesusa, Jesusa.

Quieta. La nuca erizada. Tensos los músculos, prestos⁣ a saltar. Un estremecimiento me desarma. Es ella.⁣
La siento aproximarse. Ven, mamá, acuéstate aquí⁣ conmigo. Vamos a dormir.⁣

Me embelesó el calor de su abrazo.⁣

Un escalofrío es la señal y en la azotea me trepa⁣ la columna un perenquén de ventosas heladas; un⁣ soplo en el oído en medio del pasillo; un silbido que⁣ se cuela de la calle y me anuncia la merienda.⁣

Jesusa, Jesusa.⁣

¿Eres tú, vieja?⁣ Me alegra que vengas. Así te cuento mientras friego.⁣

Vino. Me acompañó muchas veces aquellos días de⁣ tristeza, de encierros, de miedos escondidos.⁣

Hoy la llamo por la noche mientras duermo. Mamá,⁣ mamá.⁣


𝘔𝘢𝘳í𝘢 𝘎𝘶𝘵𝘪𝘦́𝘳𝘳𝘦𝘻

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pena de muerte

  La vi por detrás. Como un cuervo vencido se acercaba al macizo de rosas. Apuntó a las flores con la regadera y el agua le empapó las chinelas.⁣ Los perdió a los tres. Murió el viejo y detrás marcharon los hijos. Con los pies mojados cerró la puerta y no volvió a salir.⁣ La mañana que se negó a abandonar la cama marchitaban los rosales que secaron cuando ella dejó de comer. La hallamos fría en el lecho en el que amó y parió, sin enfermedad ni diagnóstico.⁣ La enterramos junto a ellos.⁣ María Gutiérrez

Raíces

  Toda la vida negándome a venir y ahora no quiero irme de la isla. Y aquí estoy, metiendo tiempo, dinero y energía en restaurar la casa donde nació el viejo, y a la que jamás pudo regresar, el pobre, sino en una urna de e porcelana, tanto como deseaba volver a disfrutar de sus pagos. Muerto tan lejos y tan solo. Quiero terminarla, acabarla con mis manos, por él y por mi, por la familia. Transitar los caminos y cercados que recorriera en su juventud y sembrar papas y cosechar fruta, tal como hizo. La ubicación es ideal, en un llano junto a la ladera del barranco, entre cercados, con un patio amplio y empedrado, protegido por el paredón bajo, incólume, donde hace mucho tiempo se sentaron mis abuelos a charlar, y antes los suyos, como hago las tardes calmas, sintiendo el aire fresco del barranco; sin nada alrededor que perturbe la quietud, y con unas vistas incomparables. Desde la puerta arranca el mundo, nada entre mis ojos y el horizonte, detrás la montaña, y a los pies el volcán q...

Procesión

  Sólo traía mojado el volante de la enagua. No se⁣  atrevió la mar a devorarla.⁣ Ellas habían visto, desde el borde del acantilado,⁣  cómo flotaba sobre las aguas, a la deriva, erguida en⁣  su falda soplada de viento, amapola volteada por las⁣  olas, hasta que aquellos dos pescadores la atrajeron⁣  con la fija a la chalana.⁣ Y con el mismo respeto que la izaron desde la⁣  chalupa, la alzaron en volandas, como a la virgen,⁣  para llevarla en procesión, con séquito de salmodia⁣  y pétalos de flores, entre suspiros y alabanzas, a lo⁣  largo de la costa, hasta depositarla ante su puerta⁣  donde arreciaron los rezos. - María Gutiérrez